EL ENTE Y EL SER DEL OBJETO ARQUITECTÓNICO

THE ENTE AND THE BEING IN THE ARCHITECTONIC OBJECT

Mario Camacho-Cardona
Universidad Nacional Autónoma de México, México

EL ENTE Y EL SER DEL OBJETO ARQUITECTÓNICO

Revista Legado de Arquitectura y Diseño, vol. 18, núm. 33, 2023

Universidad Autónoma del Estado de México

Recepción: 12 Abril 2022

Aprobación: 21 Junio 2022

Resumen: Para sistematizar la teoría de conocimiento de una disciplina se plantean aspectos ontológicos y ónticos obteniéndose bases que definan el objeto de estudio y sus posibilidades de modo de ser o de existir. En el caso del presente estudio se planteó al ambiente contextual habitable como el objeto de estudio de la arquitectura y el urbanismo, detallándose en los modos del ser: real, realidad y correalidad, considerando esta última como lo que trasciende de la realidad a la mente para obtener objetos mentales.

Palabras clave: Ente, Ser, Objeto arquitectónico.

Abstract: To systematize the theory of knowledge of a discipline, ontological and ontic aspects are raised obtaining bases that define the object of study and its possibilities of being or existing. In the case of this study, the habitable contextual environment was raised as the object of study of architecture and urbanism, detailing in the ways of being: real, reality and correality, considering the latter as what transcends from reality to the mind to obtain mental objects.

Keywords: Ente, Being, Architectural Object.

INTRODUCCIÓN

Ente tiene existencia material en el tiempo y el espacio, representándose por cualidades, cantidades y propiedades, que juntas genera su sustancia[1] o base de existir como algo real o verdadero, sus condiciones de permanencia son relativas, ya que por accidentes puede dejar de existir como tal o transformarse en otro Ente variando su sustancia y modificando sus cualidades, cantidades y propiedades. La cualidad puede tener cambios tipo fenoménicos con bases empíricas, por ejemplo, los cambios de color o de textura que darían diferencias de color del rojo a azul o de textura de rugosa a textura lisa. Pero si los cambios son de propiedades de la materia, las modificaciones pueden ser estructurales trasformando lo sustancial y generando un nuevo Ente. Por ejemplo, las propiedades del agua por las variaciones de temperatura que alteran las cualidades y cantidades físicas, de sólido en hielo, líquido en agua, o gaseoso en vapor, en sí son cambios de estados físicos que modifican las propiedades físicas, pero no así lo sustancial de las propiedades químicas, por lo que no se produce un cambio sino variaciones.

Sin embargo, en el caso de la madera, si se quema cambia su estado físico y químico cambiando sus propiedades convirtiéndose en cenizas y humo,[2] son cambios de modos de existir de los Entes. La sustancia es permanente cuando el Ente existe y puede aceptar variaciones, cuando el Ente deja de existir la sustancia se transforma dando base a otro Ente, produciéndose un cambio estructural de las propiedades sustanciales.[3] Por lo tanto, la sustancia al cambiar puede dar origen a otra existencia o dejar de existir siempre en relación con las variaciones que modifican su permanencia en base accidentes[4] o transformaciones estructurales de las propiedades de ésta.

METODOLOGÍA APLICADA

El marco teórico se basa en la fenomenología y su método, haciendo ajuste dentro del existencialismo para determinar lo existencial del ente y el ser, y su relación con el objeto de estudio de la arquitectura a través de métodos transdisciplinarios para lograr la interdisciplina en la arquitectura, definiéndolo al objeto de estudio de la arquitectura y el urbanismo, en sí, al espacio-tiempo habitable humano como el ambiente contextual, ya que integra aspectos de la ecología humana y sus métodos sistémicos

El artículo se basa principalmente en el pensamiento fenomenológico y su base metodológica es también fenomenológica. Este método parte de la intuición poniendo la mente en una posición natural, por lo que no acepta ninguna intención de directriz inicial, sino que parte intuitivamente para captan las posibles esencias del fenómeno y a través de una mezcla de percepciones, tanto trascendental como inmanente, para posteriormente ir reflexionando en búsqueda de las esencias del mismo y su descripción escrita relata cómo son esas esencias que son producto de las series de reducciones. Al partir de la intuición y con la mente libre sin ataduras se puede analizar las esencias ambientalistas considerando al ser humano inmerso en el ambiente contextual, dado que es parte de él, dado que es un ser sujeto/objeto/corpóreo.

REAL-REALIDAD-CORREALIDAD

La diferencia entre lo real y la realidad descansa en la distinción entre la existencia real de las cosas tal como la naturaleza otorga de manera innata, en contraste con las realizaciones humanas producto de los avances de conocimientos: científicos, tecnológicos, técnicos y procesos socio culturales, que al integrarse con lo real natural y su interpretación sociocultural generan una situación contextual ambiental denominada realidad, tanto existe una realidad objetiva como interpretada subjetiva de un “Ser ahí mundano”.

El ambiente contextual espaciotemporal de la realidad se conforma por: Entes-cosas[5] con existencia material, Seres con existencia con vida, así como, por: elementos, objetos, artefactos generados artificialmente por el hombre para ampliar sus capacidades de aplicación pragmáticas-empíricas, en sí ampliando su dominio, en esto se presenta la posibilidad que modifica la realidad.

Lo real se basa en la sustancia y es lo verdadero, esto verdadero es interpretado por la realidad con bases en sus conocimientos científicos, tecnológicos y técnicos, y se genera la verdad, la cual es sostenida por los conocimientos desarrollados por el momento histórico. De donde los verdadero y la verdad llegan a tener coherencia por la interpretación que se tiene de lo real en base los conocimientos en un momento dado.

La continua dinámica entre lo verdadero y la interpretación de la verdad entre el mundo real y la realidad imperante es vivida por los individuos socializados como natural. El producto concluyente entre ambos es el ambiente, donde se ubica la convivencia social de seres ahí inmersos en la realidad que convive socioculturalmente como un ser sujeto/objeto/corpóreo. Las interpretaciones de la realidad son: científicas, empíricas, pragmáticas, estéticas, tecnológicas, entre otras.

Las formas de los objetos artificiales que el hombre produce tienen plasmadas concesiones de “ser ahí en una realidad ambiental”, y son preceptos y conceptos que serán valorados en el proceso de comunicación objetiva perceptual. Esta comunicación es a posteriori de manera mental en la correalidad gracias a los procesos de sensación-intuición-percepción que generan varias imágenes en el proceso cognitivo hasta obtener objetos mentales producto de categorías y campos esenciales basados en los modos del “ser ahí en el contexto ambiental de la realidad”. Al lograrse la correalidad mental se completa el ciclo de modos de ser dando comunicaciones continuas entre la realidad y la correalidad partiendo de lo real.

ENTE – SER

Ente es todo lo que existe sea biótico o abiótico, y todo Ente tiene substancia[6] que es la base dada innata natural a la existencia del Ente en sus condiciones de materia como: cualidades[7], cantidades[8] y propiedades; pero cuando se habla de las esencias se relaciona con los Seres con vida, los cuales en su existencia tienen formas de vida que le otorga decisiones emotivas y de voluntad e inteligencia, y algunas veces con instintos que conlleva a sus modos de Ser.

En sí el Ser con vida, en sus condiciones de materia es un Ente, por lo que tiene substancia que lo característica con presencia en el tiempo y el espacio con cualidades cantidades y propiedades orgánicas fisiológicas, que le permiten convivir con existencia viva, por lo tanto: nace, crece, se reproducirse y muere.[9] Esta diferencia de substancia y esencia nos permite distinguir la materia dada natural y las esencias producto de los modos de ser que son posibilidades de ser en una realidad que se adquieren por su existencia con vida, con: nacimiento, desarrollo, reproducción y muerte del Ser.[10]

El Ente tiene sustancia que es un compuesto de materia y forma como decía Aristóteles, pero esta sustancia existe y puede dar origen a una existencia con vida. Por lo que, un ser con existencia con vida tiene sustancia óntica material en su cuerpo con presencia en el tiempo y el espacio, al existir con vida tiene modos de ser que generan esencias que le dan características que serán estudiadas por la ontología, dicho de otra manera, lo óntico sostiene lo ontológico, o sea lo óntico esta debajo de lo ontológico. La base está en la consideración de lo óntico que se convierte en sustento de los Ente y los Entes sostienen a los Seres con vida. “El ser y el ente se distinguen exactamente como la verdad y lo verdadero, la efectividad y lo efectivo, la realidad y lo real” (Hartmann, 1986; Tomo I: 47). Generándose un Ser humano que es un “subjeto/objeto/corpóreo”, de donde

1. El ser humano es un sujeto con existencia con vida, que construye objetos mentales con contenidos de conocimiento partiendo de conocer el contexto ambiental que está inmerso, tanto en lo real natural como en la realidad generada por la evolución sociocultural, científica, tecnológica y técnica que desarrolla la sociedad en donde está inmenso.

En su desarrollo va relacionándose con sus modos de Ser que le darán características esenciales con un sentido del “ser ahí”[11] y el “Ser así”. Sus modos de ser serán adaptados por la convivencia de vida con grupos y sociedades humanas que le determinan en base la experiencia social una vida pragmática que regula y controla sus acciones, actos y actividades, permitiéndole convivir en la vida cotidiana con un comportamiento controlado conscientemente aceptado como natural, aun cuando, tiene libertad en la realización de sus conductas, abastecidas de acciones, actos y actividades. Definidas las esencias de los modos de ser dentro de la interrelación social se generan la axiología de valores que le determinan su propia convivencia social.[12]

2. El ser humano es un objeto, que es mas allá de un Ente cosa, ya que está definido significativamente con ser humano con un cuerpo que participan en el contexto ambiental de convivencia con otros entes-objetos en el tiempo y el espacio. Con su ocupación espacial dialoga con otros objetos ya sean con: Entes cosas, objetos, artefactos, seres vivos que tienen movilidad psicomotriz de actos y actividades, el diálogo es en silencio en el tiempo y el espacio. Se considera que la masa material del ser humano es un objeto más dentro del contexto ambiental, por lo que es un objeto con condiciones ónticas de Ente, todo lo que tiene presencia con volumen pertenecen al sistema de objetos dentro del contexto ambiental.

Ya que no es sólo un sujeto “ser ahí” entre las cosas, objetos, y seres, no es con ellos, sino que es parte de ellos.[13] Por lo que el ambiente contextual es el interés del arquitecto, dada la convivencia ambiental del “Ser ahí como sujeto/objeto/corpóreo” lo integran como parte del ambiente contextual, en sí la convivencia ambiental contextual es el objeto de estudio de la arquitectura y urbanismo. Ante esta posición desaparece el pensamiento del ser y su entorno definiéndolo como medio ambiente, sino que es un ser ahí dentro del ambiente contextual como parte de él, o sea, inmerso en él.

Cuando el sistema objetos o un objeto fueron realizados de manera artificial por el hombre, contiene en su materia transformaciones producto de las percepciones que el diseñador capto en la convivencia ambiental cotidiana dentro de las agrupaciones humanas, en sí, son perceptos y conceptos, que el diseñador plasma plásticamente en los objetos o situaciones objetivas que diseña convirtiéndolos en vehículos de comunicación para otros seres de su misma situación ambiental sociocultural.

En este momento comunicativo cabe mencionar la fórmula aristotélica de que la materia y la forma dan esencia, pero esta esencia es representada por perceptos y conceptos que son plasmados en la materia y que serán valorados de manera a posteriori en base una comunicación sensible-perceptiva – intuitiva eminentemente mental de proceso cognitivo. En sí, el objeto conlleva a funcionalidades de varios tipos, ya sean: utilitarias, espirituales, emotivas, artísticas, etc. Pero en todo caso siempre el objeto realizado artificialmente por el hombre dará comunicación objetiva entre los seres humanos. Cuando el objeto es artístico está ubicado en la realidad y al valorarlo mentalmente se obtiene a través de juicios un objeto estético en la mente, que tendrá sus propias categorías y esencias aparte de los preceptos y conceptos iniciales como objeto artístico se le plasmaron en la forma.[14]

Para explicar lo anterior existe una anécdota denominada “La Piedra de Mariano”, inicia en una explanada natural recreativa llamada la Marquesa, entre los límites de la Ciudad de México y el Estado de México, donde se encontraba una piedra de cantos rodados de una dimensión de 90 cm de diámetro, en sí, era un Ente natural dado, que le llamó la atención a Mariano, que imaginó que esa piedra podía integrarse al contexto ambiental de su jardín, en ese momento decidió llevársela a su casa urbana, la piedra comenzaba a tener algunas significaciones probables que le daban al Ente piedra convirtiéndola en un objeto con cierta estimación; cuando llegó la piedra al jardín urbano de Mariano, la piedra iba a ser parte de un ambiente que imagino Mariano, y como parte del ambiente que diseñaba Mariano comenzaba adquirir más significaciones, y empezó a ser colocada de manera intencional en varios sitios del jardín hasta que se consideró como un objeto parte de la unidad ambiental.

Ya ubicada la piedra; empezó a ser valorada en su sitio seleccionado y la forma de la piedra entró en revalorización, al grado que Mariano decidió intervenirla para cambiar algunos detalles de la forma, quitándole algunos partes del volumen para darle una forma más adecuada al ambiente existente, en ese momento la piedra comenzó a tomar valor con objeto de arte al ser intervenida de manera artificial por la mano del hombre. De ser una cosa, paso a ser un objeto artístico, y adquirió perceptos y conceptos plasmados en su materia al darle una forma intencional que comunica expresivamente lo plasmado en su materia a otras personas que la admiraran dentro del contexto ambiental, siempre y cuando, si esas personas tengan el mismo nivel sociocultural y artístico que Mariano.

“En estos comentarios sólo hemos analizado los objetos artísticos y la situación objetiva de arte, los cuales toman valores que serán analizados estéticamente por los paradigmas de: ritmo, equilibrio y proporción” (Camacho, 2006: 94-95). La piedra que seleccionó Mariano era una cosa, tenía un existir como Ente en lo Real, pero este Ente fue valorado posteriormente en un ambiente contextual en la Realidad diseñada por el hombre a través de procesos cognitivos en la Correalidad. Al comentar la anécdota a un alumno, él concluyó; “una simple piedra puede convertirse en el alma de algún jardín sabiendo cómo colocarla” (Castillo, 2020).

De ser una cosa, paso a ser un objeto artístico, y adquirió perceptos y conceptos plasmados en su materia al darle una forma intencional que comunica expresivamente lo plasmado en su materia a otras personas que la admiraran dentro del contexto ambiental, siempre y cuando, si esas personas tengan el mismo nivel sociocultural y artístico que Mariano. “En estos comentarios sólo hemos analizado los objetos artísticos y la situación objetiva de arte, los cuales toman valores que serán analizados estéticamente por los paradigmas de: ritmo, equilibrio y proporción” (Camacho, 2006: 94-95). La piedra que seleccionó Mariano era una cosa, tenía un existir como Ente en lo Real, pero este Ente fue valorado posteriormente en un ambiente contextual en la Realidad diseñada por el hombre a través de procesos cognitivos en la Correalidad. Al comentar la anécdota a un alumno, él concluyó; “una simple piedra puede convertirse en el alma de algún jardín sabiendo cómo colocarla” (Castillo, 2020).

3. El ser humano es corpóreo porque tiene cuerpo adaptado a las condiciones ambientales que le determinan su fisionomía-anatomía cromosómica determinada con relación a un ambiente que convive. Su materia dada natural le da existencia como Ente con vida que a través del tiempo se adapta en base su desarrollo modificando su materia aumentándola y disminuyéndola durante su vida. Lo corpóreo en el hombre parte de la sustancia que da existencia como Ente con base óntica que le permite desarrollarse con un volumen anatómico y fisiológico como Ser en un lugar y tiempo determinado, es un “ser ahí inmerso en un contexto ambiental” conviviendo con grupos de humanos como “ser ahí” con sus modos de ser ontológicos.

Lo corpóreo adquiere características, tanto de: cualidades, cantidades y propiedades, que son representadas de maneras biológicas – anatómicas adaptadas al sitio geográfico y ecológico, a tal grado que determinan y adquiere características físicas como son color de piel, tipo de pelo, siendo estas características físicas el resultado de adaptación ambiental como un “ser/objeto/corpóreo” que es óntico-ontológico.[15] La comunicación corpórea se hace a través de los movimientos psicomotrices del ser como un lenguaje en silencio que responde a actividades y actos en el tiempo y el espacio, pueden ser psicomotoras de supervivencia como actos del ser o de actividades de todo tipo. Las expresiones corpóreas no son aisladas del ambiente, ya que se integran a él generando una comunicación.

El arquitecto tiene que intuir para comprender en base sus capacidades aperceptivas y perceptivas de la realidad que está conviviendo y saberla expresar por medio de perceptos y conceptos que contengan: carácter arquitectónico, estilos artísticos del momento, emociones, exaltaciones espirituales, conocimientos, para ser expresados por medio de: signos, símbolos, señales, campos simbólicos, en sí rasgos para plasmarlos en la materia. Como también debe saber reconocer de manera analítica e intuitiva las necesidades e impresiones psicológicas de los conceptos de vida cotidiana de los seres a diseñar su ambiente habitable en base un programa arquitectónico.

MODOS DE SER

La ontología[16] estudia los principios del ser, que son: Identidad (es lo que es); Contradicción (no puede ser y no ser); Tercero excluido (entre el ser y la nada), de donde los coprincipios de ser, son: esencia y existencia; potencia y el acto; materia y la forma; sustancia y accidente:

La materia y forma; la materia es el elemento indivisible y la forma es el elemento especificado, ambas dan la sustancia. Cuando la materia es natural su existencia se basa en la substancia y cuando la materia se le modifica en su forma, conserva la sustancia como ente de materia y el cambio es formal al plasmarle perceptos y conceptos del ser ahí que conllevan a esencias de modos de ser dentro del ambiente contextual humano.

Substancia y accidente, de donde: Substancia es la base de existencia de los entes materiales. La sustancia puede tener accidentes que producen cambios o modificaciones. Si el accidente produce un cambio de propiedades, la sustancia se divide y genera nuevos entes con propiedades ónticas distintas al ente original. Si el accidente produce modificaciones al ente cambian algunas cualidades o cantidades, pero se conserva la sustancia del ente.

Potencia y acto, de donde: la potencia es la capacidad, posibilidad, virtuosidad, y acto es: perfección, realización, fin de un movimiento.

Si planteamos el “Ser ahí en el ambiente contextual”, lo relacionamos con: lo Real, la Realidad y la Correalidad, y se nos presentan sentidos de cumplimiento de mutua conformidad entre la realidad y la correalidad, correlacionándose lo que se piensa con lo que se hace en una situación objetiva o a cualquier objeto, es cuando es aceptado plenamente de manera social. Estas vías que se interrelacionan son: 1. La vía de acceso a la conciencia, por medio de material empírico-sensible del acto sémico, que da bases para obtener las representaciones intuitivas inmanentes-esenciales, y 2.

La otra vía que relaciona la conciencia con la situación objetiva en la realidad, y que parte de la asociación de ideas en la conciencia pura que organiza, planear e imaginar ideas como acciones que serán llevadas a la realidad por medio de las actividades y los actos en el espacio–tiempo que constituyen actuaciones y comportamientos de situaciones objetivas. Las dos vías de comunicación mencionadas generan sentidos de cumplimiento entre la realidad y la correalidad; ya sea por el acceso a la conciencia de la información sensible intuitiva de la realidad que sigue el sentido de sensación-sensibilidad-percepción-significación-noción hasta llegar al cumplimiento significativo mentado en la conciencia con el objeto mental, y por la salida de la mente correal hacia la realidad, que parte de la asociación de ideas-acción-actividad-acto hasta llegar el cumplimiento operativo en la realidad contextual como un lenguaje en silencio de un sujeto-objeto-corpóreo.[17]

OBJETO ARQUITECTÓNICO

El objeto arquitectónico se relaciona con el saber y hacer, tanto en el diseño como en la construcción del ambiente contextual humano, tanto vivible como habitable en una realidad sociocultural de un momento histórico determinado. En sí es el diseño y construcción del ambiente humano.

Figura 1. Relaciones entre realidad y correalidad en el ambiente contextual humano.
Figura 1. Relaciones entre realidad y correalidad en el ambiente contextual humano.
Fuente: (Camacho, 2002: 57).

Figura 2. El ambiente contextual objeto de estudio de la arquitectura.
Figura 2. El ambiente contextual objeto de estudio de la arquitectura.
Fuente: Elaboración propia.

El objeto arquitectónico y urbano se relaciona con la convivencia ambiental del ser humano y sus ciclos de vida de: nacer, creer, reproducirse, desarrollarse socioculturalmente y morir, dentro de una realidad como un “ser ahí en un momento histórico ambiental”. En esta realidad ambiental se integra de manera contextual todo lo biótico y abiótico. De donde lo abiótico son todo los Entes con sus variaciones y cambios que surgen en lo real en sí en lo verdadero, integrando lo real geográfico-climático-ecológico y sus simbiosis entre esas condiciones ambientales con características de cualidades, cantidades y propiedades de sus diferentes entes que establecen equilibrios serán para lograr cierta normalidad.

Cuando nos referimos a lo biótico consideramos a todos los seres vivos, tanto la flora como de fauna, que conviven cierto ambiente ecológico con lo real. Los seres vivos tienen modos de ser relacionando a través de redes tróficas que buscan equilibrios bióticos. En sí, esta realidad está interpretada y trasformada por el hombre en búsqueda de equilibrios: regionales, urbanos y arquitectónicos, su transformación es a base de objetos, artefactos y aparatos, realizados artificialmente en ayuda de genera una realidad al hombre

Para diseñar y construir la realidad ambiental, se requerirá tomar en cuenta: lo real, la realidad sociocultural y la correalidad conceptual. En sí se está diseñando y construyendo el ambiente total.

El diseñador del objeto arquitectónico va a plasmar en lo material sus perceptos y concepto de la expresión de los estilos y el carácter arquitectónico psicológico de su momento histórico. Se parte inicialmente del análisis del programa arquitectónico que le definieran los locales y áreas que requiere para que la edificación permita las formas de vida tanto pragmática como cotidianas. Para José Villagrán, el programa son una serie de exigencias a satisfacer, y plantea dos tipos de formación del programa que son general y particular. El general representa el conocimiento de todo tipo de avance en la realidad del momento, tanto en la creación arquitectónica de estilos como en los conocimientos: científicos, técnicos, tecnológicos y sociocultural del momento histórico.

El programa particular se relaciona con el género arquitectónico con un carácter arquitectónico psicológico, así como también de los locales y áreas que representa al género que está dedicado, y las características que el individuo requiere para las realizaciones de actividades y actos del género del edifico. Si consideramos la propuesta de los dos tipos de programas propuestos por José Villagrán García (Villagrán, 1970) consideraremos que el análisis del programa requiere para realizarlo estar actualizado en conocimientos arquitectónicas y en maneras que se están plasmando los perceptos y conceptos del momento.

El programa general será de actualización conceptual del hacer y saber del momento en la situación arquitectónica-urbana.

El programa particular, partiendo de una concepción fenomenológica, es analizar las formas de vida cotidianas y las formas de vida pragmática de normas, leyes y perceptos que rige una cierta sociedad o comunidad y en base de los resultados del fenómeno estudiado propone un programa de locales o áreas requeridas para satisfacer el problema o fenómeno a resolver ambientalmente.

Definido el programa, tanto general conceptual como particular pragmático-empírico, se parte por medio de la intuición y la capacidad aperceptiva desarrollada por el arquitecto del todo ambiental y de su imaginación a través de su proceso cognitivo para obtener composiciones que integren asociación de ideas por medio de concatenación lógica mental para obtener el objeto mental arquitectónico. Se requiere integrar; conocimientos de los avances de estilos y carácter arquitectónicos actualizados y sus posibilidades de cambio, avances tecnológicos en materiales y procedimientos de construcción, asociándolos a las ideas de la composición por medio de los procesos de la imaginación de la forma dentro de un ambiente contextual imaginado.

Considerando en la forma imaginada: el ritmo con secuencias a cierta velocidad y la proporción con relaciones formales con escala y dimensiones mentalmente, y también el equilibrio que integre el carácter y los estilos arquitectónicos propuestos para ciertas sociedades, con el objeto de obtener una composición armónica. Pasando el objeto mental del todo arquitectónico obtenido mentalmente a un partido de expresión gráfica que permita expresar las conclusiones tempo espaciales en volumen, por medio de croquis rápidos y maquetas, donde se corregirá la conformación imaginada a la realidad para posteriormente realizar modelos ejecutivos de construcción de la futura edificación.

En la asociación de ideas tendrá que estimar todos los medios de comunicación que realiza el individuo como sujeto/objeto/corpóreo como un “ser ahí en el ambiente contextual”, para lograr el cumplimento pleno en la convivencia con la realidad.

La comunicación debe ser: 1. Comunicar sus esencias como sujeto “ser ahí con el todo ambiental” requiere comprender y operar todas las esencias socioculturales de su momento histórico en su realidad, como son los horizontes epistemológicos[18] con conocimientos: semánticos, ónticos, pragmáticos, artístico-estéticos, dialécticos, tanto compositivos como existenciales tempos espaciales. 2. Comunicar objetual el “ser ahí en el ambiente” requiere el cumplimiento de todos sus perceptos, emociones y conocimientos, permitiendo que todo el sistema objetual cumpla con la comunicación objetual psicomotora en el tiempo y el espacio, para logra realizar protocolos de comportamiento a través de campos simbólicos regidos por experiencias pragmáticas y realizados con actividades y actos cotidianos. 3. Comunicar corpóreamente el “ser ahí en el ambiente” con la capacidad de insumos y de residuos que le permitan vivir dentro de sus placas hemostáticas de vida y poder realizar; los actos biológicos–anatómicos, las actividades para desarrollar comportamientos sociales y conductuales para vivir una realidad sociocultural dentro de un ambiente favorable de manera simbiótica con entes y seres que lo conviven.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El artículo plantea con cambio paradigmático de una posición racionalista donde el sujeto es el ser antropocéntrico y centro de todo gracias a su razonamiento que da las verdades universales, pero fuera de su razonamiento sólo es entorno denominado medio ambiente. La propuesta valora al “Ser ahí dentro de un ambiente contextual” como parte de éste y que participa como sujeto-objeto-corpóreo, en sí es un “ser ahí en el ambiente contextual”, ya que pertenece a él, por lo cual, el objeto arquitectónico es el “ambiente contextual” donde participa el “Ser ahí como sujeto con existencia y modos de ser, así como también como objeto dinámico con esencia existencial, y un cuerpo corpóreo determinado por el ambiente contextual donde vive y participa.

La aceptación del cambio de paradigma de pensamiento ambientalista y el rechazo al pensamiento racionalista; se evitó cualquier influencia racionalista que nos lleve a colocar al ser humano como el centro del todo dentro de una idea antropocéntrica, y aceptando la posición ambientalista, donde el ser humano no es el centro sino es parte del ambiente, ya que está inmerso en él, por esa razón para hacer un estudio ambientalista no se puede partir de ningún pensamiento racionalista ni emplear sus métodos basados en la lógica inductiva o deductiva. Para seguir el cambio de paradigmas de pensamiento y ser congruente con él mismo se seleccionó los procedimientos intuitivos fenomenológicos que permiten presentar un análisis ambientalista donde el ser humano es parte del ambiente contextual y está inmerso en el ambiente como un ser sujeto/objeto/corpóreo. El artículo buscó de manera fenomenológica encontrar las esencias del objeto de estudio de la arquitectura y partió de las bases del ente y ser para comprender el ente y ser en el objeto de estudio arquitectónico declarándolo a éste como el ambiente contextual habitable.

CONCLUSIONES

En las obras artificiales hechas por el hombre, donde se plasma en su Ente material conceptos y perceptos que le dan forma, los cuales sólo a través del análisis mental de otro Ser ahí contextual ambiental se entenderán los perceptos y conceptos plasmados y posteriormente a través del proceso cognitivo se comprenderá la comunicación de categorías y esencias del objeto en cuestión, según el tipo de objeto realizado, sea: utilitario, artístico, o de cualquier índole. Por lo que, en el objeto arquitectónico se establecen tres tipos de comunicaciones que son; a) la subjetiva a través de las semánticas, tanto lingüística como lógica, que establece la lógica del saber y hacer en la arquitectura, b) la objetual de comunicación de preceptos y conocimientos a través de formas donde se maneja las cualidades, cantidades y propiedades de la materia que nos dan: carácter y estilos arquitectónicos, que serán valorados a través de juicios mentales; en relación al objeto estético se valoraran categorías como belleza, dramatismo, etc., y esencias estéticas como son: equilibrio, ritmo, proporción que da la armonía del objeto estético, y c) la corporal psicomotriz de comunicación en silencio en el espacio – tiempo de dimensiones y movilidades que se estudian por la antropometría y ergonomía.

FUENTES DE CONSULTA

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Villagrán García, J. (1970), Estructura teórica del programa arquitectónico; Curso sustentado en El Colegio Nacional; Sobretiro de la Memoria del Colegio Nacional Tomo VII, núm. 1, Editorial de el Colegio Nacional, México.

Notas

NOTAS [1] “Una substancia fenoménica es algo real que permanece en el tiempo. Hemos examinado el carácter de la permanencia de las substancias y descubrimos que ésta es relativa. Nos resta considerar el sentido en que una substancia es algo real. Según Kant, la realidad (Realität) consiste en las determinaciones positivas o cualidades de los objetos empíricos. Cabe destacar que las cualidades son accidentes de las substancias” (Arias-Albisu, 2011: 51-52).

[2]“Preguntaron a un filósofo: ‘¿cuánto pesa el humo?’ Y él contestó: «Del peso de la madera quemada restad el peso de la ceniza sobrante, y tendréis el peso del humo». Suponía, pues, incontestable que aún en el fuego no perece la materia (substancia), sino que sólo la forma de la misma sufre una modificación” (Kant, CRP: 104).

[3] “Kant da a entender que debemos concebir incluso el mencionado cambio de substancias (la reducción del trozo de madera a cenizas) como una alteración. La substancia que permanece a través del cambio en cuestión es la materia. Todo cambio en el orden fenoménico, incluso el comenzar a existir y el dejar de existir de las substancias, es una alteración de la materia. La materia se muestra como el substrato último en el que inhieren todas las determinaciones fenoménicas. La substancia es real en el sentido de que consiste en materia” (Arias-Albisu, 2011: 55).

[4] “Las determinaciones de una substancia, que no son otra cosa que modos particulares de existir la misma, llámanse accidentes. Son siempre reales, porque tocan a la existencia de la substancia (las negaciones son sólo determinaciones que expresan el no-ser de algo en la substancia). Ahora bien, si se atribuye a eso que es real en la substancia una existencia particular (v. g. al movimiento como accidente de la materia), entonces llámase esta existencia inherencia, para distinguirla de la existencia de la substancia, llamada subsistencia” (Kant, CRP: 104).

[5] Entes naturales desde todo elemento universal aún el mismo planeta, litosfera, atmosfera, exosfera, etc. Hasta elementos naturales como son minerales, sales, etc.

[6] “Sustancia se dice de los cuerpos simples, tales como la tierra, el fuego, el agua y todas las cosas análogas; y en general, de los cuerpos, así como de los animales, de los seres divinos que tienen cuerpo y de las partes de estos cuerpos. A todas estas cosas se llama sustancias, porque no son los atributos de un sujeto, sino que son ellas mismas sujetos de otros seres” (Aristóteles, Metafísica, libro V, 8). “La sustancia es para Aristóteles un compuesto de materia (hyle) y forma (morphé)” (Historia de la filosofía).

[7] Cualidades de materia como propiedades físicas: color, textura, olor, sabor, densidad, punto de fusión, punto de ebullición, estado físico, claro obscuro sensación óptico hápticas, etc. Cualidades como propiedades químicas: combustibilidad, oxidación, reactividad, acidez, alcalinidad, afinidad electrónica, etc.

[8] Cuantidades y propiedades de la materia: Masa, Extensión, Inercia, Porosidad, Peso, Volumen o extensión, Impenetrabilidad, Divisibilidad, resistencia, etc.

[9] “La errónea opinión de que el ente en cuestión tendría, en el fondo, el modo de ser de un ente que está‐ahí, aunque se mantenga alejado de él el carácter masivo de una cosa corpórea puramente presente. Sólo que la ‘sustancia’ del hombre no es el espíritu, como síntesis de alma y cuerpo, sino la existencia” (Heidegger: 122).

[10] “Alteración no puede por tanto ser percibida más que en substancias, y el nacer o morir en absoluto, sin que ello se refiera a una mera determinación de lo permanente, no puede ser percepción posible, porque precisamente ese permanente es el que hace posible la representación de un tránsito de un estado a otro y del no-ser al ser, los cuales, por tanto, no pueden ser conocidos empíricamente más que como determinaciones cambiantes de lo permanente” (Kant, CRP: 105).

[11] El “ser ahí”; “En la filosofía contemporánea, el término es usado por lo común en el significado especifico, establecido por Heidegger, somo ser del hombre en el mundo. (…) este significado específico del término se debe a Heidegger, quien distingue entre el ‘ser ante los ojos’ de las cosas como medios o instrumentos utilizables y el ‘ser-ahí-con’ (Mitdasein), o coexistencia de los otros con el Yo” (Abbagnano, 2003: 1058).

[12] El ser con el modo de ser humano planteado por Heidegger denominado “Dasein” en su libro Ser y tiempo que lo refiere a un ser presentado en su cotidianidad como un ser-en-el-mundo con todas sus las posibilidades de ser, en una vida colectiva donde pierde su impersonalidad en un mundo compartido con otros seres estableciendo relaciones entre ellos generando un contexto, podemos decir que el sujeto/objeto/corpóreo es de un individuo socializado con pensamiento, percepciones y emociones individuales, que comparte con sus congéneres.

[13] Heidegger nombró la participación del “Ser ahí” inmerso en entre las cosas, objetos etc., como una participación del “ser ahí, con”.

[14] Cuando se explica la temática artística, el artista recurre a comentar el tema que desarrolló y cuales perceptos y conceptos le otorgó a la temática. Muy diferentes cuando un esteta valora a posteriori de manera mental el objeto estético, lo estima en base las categorías de: belleza, majestuosidad, dramatismo etc., y las esencias estéticas que contienen la obra en: ritmo, proporción, equilibrio en sí la armonía.

[15] “El ser ahí posee una ‘preeminencia óntica’ en el sentido de que debe ser preguntando primeramente y una ‘preeminencia ontológica’ en cuanto le es inherente un comprender el ser de todos los entes de una forma distinta de la del ‘ser ahí’; por lo tanto, es la condición óntico-ontológica de las posibilidades de todas las ontologías” (Heidegger; § 4) (Abbagnano: 1058). “El Dasein tiene, por consiguiente, en varios sentidos, una primacía sobre todo otro ente. En primer lugar, una primacía óntica: el Dasein está determinado en su ser por la existencia. En segundo lugar, una primacía ontológica: en virtud de su determinación por la existencia, el Dasein es ‘ontológico’ en sí mismo. Ahora bien, al Dasein le pertenece con igual originariedad –como constitutivo de la comprensión de la existencia– una comprensión del ser de todo ente que no tiene el modo de ser del Dasein. Por consiguiente, el Dasein tiene una tercera primacía: la de ser la condición de posibilidad óntico‐ontológica de todas las ontologías” (Heidegger: 23-24).

[16] La ontología: del gr. on, ontos, el ser, el ente y - logia. f. parte de la metafísica, que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales, toda corriente de pensamiento plantea su concepción de objeto en general dentro de una noción de la realidad (Sinón. teoría del objeto).

[17] Los pensamientos de Merleau-Ponty; “El cuerpo vincula la ‘interioridad’ de la conciencia y la ‘exterioridad’ del mundo. Al ser a la vez percipiente y percibido, sujeto de mi existencia y objeto de las ciencias que lo estudian, el cuerpo reside al cogito en sus ilusiones solipsistas y al cientificismo en su actividad reductora” (García Canclini, 1979; cita 139, p. 96).

[18] Desde el análisis epistemológico, la unidad totalizadora de la situación objetiva del espacio significado se presenta como síntesis de diversos niveles de funcionalidad que llevan a la unidad de un hábitat confortable para los individuos socializados, donde vivan, conserven su vida y se reproduzcan. Los niveles de funcionalidad propuestos son: 1. Semántico. 2. Óntico.3. Pragmático.4. Estético.5. Compositivo-imaginativo. 6. Dialéctico existencial (Camacho, 2002: 51-55).

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